Rumanos, colonia y cloroformo. Bulos xenófobos

Me han llegado varios mensajes de What’sApp del tenor ”Si tocan el timbre unos rumanos para vender colonia, no las huelas que te duermes y te roban en casa! Lo han dicho en la tele”. El mensaje me deja perpleja por varios motivos: me lo mandan personas que consideraba sensatas;  cualquier cosa que presuntamente se diga en la tele parece tener un marchamo de veracidad automático por muy inverosímil que parezca; usamos internet para averiguar cualquier tipo de memez en una discusión con cuñados y pasamos los mensajes más peregrinos de alarma sin comprobar su veracidad; y los malos malísimos son rumanos, por eso de que deben dar más miedo… En realidad ¿quién es capaz de distinguir a voz de pronto un rumano de, pongamos por caso, un búlgaro o un nativo de Cincinatti? La víctima del taimado rumano del cloroformo es lo bastante cándida para oler y caer sin sentido (y sin presencia de vecinos), pero los dos minutos anteriores quedan fijados en su sagaz memoria para poder asegurar la “rumanidad”  de los  de los agresores.

Fuera de que es un bulo de corte clásico de esos que se han abreviado porque antes te los contaban por mail y daban más detalles,  no deja de preocuparme que la nacionalidad del malandrín rumano dote en nuestro sentimiento colectivo de una mayor dosis de verosimilitud al asunto. No se trata de una conexión entre Rumanía y el perfume, se trata de una conexión entre rumano y delincuente, entre extranjero y peligroso.

Vivimos en tiempos en que los que se hace claro que autóctonos encorbatados, bien vestidos y poderosos resultan haber esquilmado recursos de todos hasta límites inexplicables vendiendo humo y viviendo al filo de la ley. En España el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento, pero parece que el conocimiento profundo sí que te libra de cumplir con ella. Y nuestro temor atávico, nuestra inseguridad, se sigue, sin embargo, orientando a los extraños, los extranjeros, esos malvados incomprensibles que vienen a aprovecharse de nuestros recursos sociales, vienen a hacer turismo sanitario, robándonos  nuestros trabajos, nuestra seguridad, nuestras costumbres… utilizando todo tipo de tretas propias del vodevil.

Apostaría a que nadie tendría problema en dejar pasar a su casa a Elsa Pataky, que es rumana por parte de madre. Ni tuvieron Real Madrid o Barcelona ningún problema por fichar a Hagi, ni la comisión del premio nobel pensó que Palade había robado en lugar de descubrir los ribosomas.

Hay españoles en las cárceles. Hay extranjeros en las cárceles. Algunos de ellos (de ambos grupos) de forma injusta. También hay algunos (de ambos grupos) que deberían estar en la cárcel y no lo están. Utilizar el origen nacional o étnico de un  ser humano como definitorio de su moral y comportamiento es un error. Quien lo utiliza para hacer demagogia y desviar la atención de lo realmente importante y definitorio, ese es quien está entrando en tu casa y distrae tu atención mientras te roba. Y no necesita siquiera llamar a tu puerta.

Muchas cosas en común tenemos con los emigrantes, por muy lejana que sea su procedencia. Ya lo dijo Javier Krahe en una de sus mejores y más esdrújulas letras: “en las antípodas todo es idéntico, idéntico a lo autóctono” .

 

Acceso aplicación experta para gestores

No te quedes con ninguna duda: consulta con tu gestor administrativo.

Busca el logo , garantía profesional.

SIGA

Sonia Canay. Abogada. Departamento Jurídico de SIGA
Esta entrada fue publicada en General y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>