La paradoja de la doble nacionalidad

El caso Munir El Haddadi y la Selección EspañolaA quién quieres más, ¿a papá o a mamá? Lejos de ser una pregunta manida y simpática dirigida a la pícara respuesta de un tierno infante  es una de las manifestaciones comunes de la irremediable competitividad y espíritu de propiedad y enfrentamiento de una porción no desdeñable de la raza humana. La criatura asediada por la pregunta probablemente no tendrá capacidades argumentativas para responder lo obvio: depende de para qué. Insistir en que escoja a uno de sus progenitores y rechace al otro convendremos que es un ejercicio de sadismo.  Mutatis mutandis esto es lo que le  ha hecho Vicente del Bosque a Munir El Haddadi.

Munir El Haddadi es un chico nacido en El Escorial, de madre española nacida en Ceuta y padre marroquí nacido en Castillejos. Juega al fútbol. A todos los efectos es español de origen por línea materna y marroquí de origen por línea paterna. España y Marruecos no tienen un convenio de doble nacionalidad, por lo que en teoría se debe ser una cosa u otra, aunque haya nacido en circunstancias que le hacen beneficiario de ambas.

Munir El Haddadi no se ha decantado específicamente y ninguno de los dos países ha renegado de él. Ahora bien, la Real Federación Española de Fútbol lo ha convocado para jugar, él ha aceptado con la polémica de su escasa trayectoria y, al haber sido alineado en un partido oficial de la selección absoluta (las otras son sub, están por debajo del nivel de lo absoluto y no tienen el mismo caché) ha elegido oficialmente querer más a mamá España, en lo que al fútbol se refiere.

Pero puede ocurrir que mamá no lo vuelva a llamar más, aunque parece muy contenta de impedir que papá se quede con su talento. Naturalmente, papá Marruecos se hace el duro. Esto pasa en los divorcios con mucha frecuencia. El hecho es que cientos de personas elucubran sobre el asunto de ser de dos países simultáneamente, lo que resulta ser cada vez más frecuente y la reflexión se centra en cuál es la vinculación afectiva preponderante, como si no fuese posible (y deseable) querer a tu padre y a tu madre.

España permite compatibilizar la nacionalidad española  con la de países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial o Portugal. Se entienden países iberoamericanos aquellos en los que el español o el portugués sean una de las lenguas oficiales (es decir, Haití, Jamaica, Trinidad y Tobago y Guayana no se consideran iberoamericanos, pero Puerto Rico sí).

En los demás casos adquirir la nacionalidad española supone la renuncia expresa a la nacionalidad que se venía disfrutando. En la práctica, lo habitual es renunciar ante España a la otra nacionalidad, tal como impone el procedimiento, y no hacer mención del tema en el país del que se había sido nacional hasta entonces. Se da la paradoja de que España no tiene capacidad legal para gestionar o decidir sobre renuncias a otras nacionalidades y tampoco se hace el ademán de comunicar la situación al país que corresponda (que consta en el expediente). Así que, en la práctica, uno acaba siendo español en España y utilizando su otra nacionalidad cuando visita su otro país. Y no pasa nada aunque no haya convenio, siempre y cuando uno administre sus pasaportes en el momento y ante la autoridad adecuada y no sea deportista.

El juego de las nacionalidades en el fútbol es arbitrario. Por ejemplo, Lionel Andrés Messi Cuccittini -sabrán quién es- juega con Argentina, si bien tiene nacionalidad española también y podría tenerla italiana. Nadie le llama jugador español, aunque lo es y por ello ocupa plaza de comunitario en su club y no de extracomunitario, como le correspondería de ser considerado únicamente argentino. Ahora bien, en ningún caso podría jugar con la selección española. Es la misma persona, con el mismo juego de pasaportes y hay un convenio entre ambos países de doble nacionalidad. En la liga española se le trata como español y en un mundial de fútbol es indiscutiblemente argentino. Cumple las condiciones para disfrutar de ambos derechos, aunque no se le permite que los haga de forma simultánea en su ejercicio profesional. En Argentina considerarían una grave afrenta que se le llamase jugador español, aunque lo sea y de forma intencionada y voluntaria.

En cuanto al presunto sentimiento nacional hay un empeño de imponer los esquemas  de inclusión de Euler e ignorar las intersecciones de Venn. Esto es, se considera razonable (por poner ejemplos) ser a la vez  español y europeo, catalán y español, flamenco y belga, pero no argentino y español, francés y argelino, alemán y francés. Se asume que un territorio dentro de otro permite un doble sentimiento y dos territorios físicamente diferenciados no. Los seres humanos somos complejos y ricos en matices, no todo se reduce a estás conmigo o contra mí. Y en este caso, el derecho ha dibujado el matiz, no la exclusión.

Acceso a contenido experto para gestores

No te quedes con ninguna duda: consulta con tu gestor administrativo.

Busca el logo , garantía profesional.

SIGA

Sonia Canay. Abogada. Departamento Jurídico-laboral de SIGA
Esta entrada fue publicada en Extranjería y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a La paradoja de la doble nacionalidad

  1. carim dijo:

    No me gusta nada que nos quiten la doble nacionalidad por un desacuerdo que benificia a sus trapecheos los que tenemos que joder somos nosotros

  2. Hamza El-khatib dijo:

    Este asunto me afecta a mi por ejemplo, soy ciudadano español. nacido en España, obtuve la nacionalidad porque mi padre la tiene, sin embargo Marruecos me considera nacional por ascendencia, sé hablar árabe pero estoy sentimentalmente y por fuerza de los hechos más vinculado a España que a Marruecos, espero que esto sirva de ejemplo.

  3. mohamed dijo:

    Un marroqui para ubtener la naciunalidad española jura la constitucions española y fedilidad al rey de españa junto con los requisitos renunciando a la marroqui.Devido que no hay tratado bi lateral de doble naciunalidad.Sin embargo el noventa por ciento de los marroquies no lo cumlen es más ocupan cargos en la administrción como españoles hasta en la politica cosa para un español nunca tendrá este derecho en marruecos es más si quiere montar un nigocio le ubligan a tener un socio marroqui sin conocer de nada ¿alguien mi poede aclarar esta descreminación hacia los españoles que cumples con la lay?

  4. Hamza Elkhatib dijo:

    Creo que el gobierno español tiene que reconocer la nacionalidad dual con Marruecos por los vínculos históricos que los une, entre los que destaca la influencia del español en el norte, el ifni, Cabo Juby , el Sahara occidental, el gran numero de población morisca instalada en el país maghrebí y por los 14, 6 km de estrecho que los separa, no es justo reconocer la doble nacionalidad con Portugal y no hacerlo con Marruecos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>